Estuve en el festival de Tampere en Finlandia, pero eso es harina de otro blogstal, en la seleccion internacional vi un corto llamado INJA TEHRAN AST o dicho en cristiano Aqui es Teheran de un tal Saeed Hadad. No les voy a decir nada de todo lo malo que era el corto, tanto en ejecucion como en ideas, de la capacidad de torcer conceptos pa' decir puras falacias infundadas y puros sofismas chaquetones. Bueno, lo interesante es que me hizo reflexionar en porque mi compañero de casa me hace encabronar tanto todos los días.
Este corto tenía como tema el grafitti. Ya iniciamos mal; porque a mi el grafitti me parece un crimen y creo que les deberían cortar manos y pelotas a los grafitteros A TODOS. Imagino que los grafitteros, raza despreciable que anda en patineta y no tiene dinero para comprar un cinturón y ponerse los pantalones como Dios manda, diria mi abue, viven en algún lugar, y me imagino que ese lugar es casa de sus padres. Que tal que empezaran por su casa, ahí hay harto muro, bueno cuatro muros que hubiera, que los pinten, que les adornen las paredes a sus mamis con su "arte", a ver que iban a opinar ellas, ¿les gustaría? ¿les parecería padrísimo que sus hijos se expresen?¿que les redecoren la casa?. Yo creo que a ningún ser humano en su buen juicio le gusta nada del tipo. Entonces, ¿porque piensan que a los ciudadanos les gusta ver su ciudad, su casa, toda rayoneada? El hecho de que una pared sea blanca y esté en la calle no quiere decir que uno pueda andar escribiendo, y mucho menos estupideces. Hay quien opina que el peor invento en el mundo sea la bomba atómica, yo pìenso que sea la pintura en spray, independientemente de que daña la capa de ozono, ja ja ja.
En mi casa vive un elementillo bastante nefasto que para no balconear he decidido llamarlo Ötzi. Como buen cromagnon Ötzi no tiene mucho entendimiento, por lo que hay que repetirle las cosas, a un cierto punto uno se harta; deja de pedirle las cosas y se decide por el "ajo y agua".
Desde que llegué al departamento donde vivo hace un año y medio hay una caja en el pasillo, una caja horrenda en mitad del pasillo, cuando llegué, revolucionaria fui hacia Ötzi y le dije: "oye esa caja en el pasillo, ¿es tuya?". -Si- contestó Ötzi. "Pues ponla en tu cuarto ¿no?". -Es que no me gusta verla- me dijo. Yo giré sobre mis talones y regresé a mi cuarto.
¿COMO?, o sea porque no le gusta a Ötzi verla en su cuarto, todo el resto de la casa la debemos verla a mitad del pasillo TODOS LOS DIAS. No pos si, 'ta cabrón, ¿no?
