Take Shelter es lo que yo llamaría una obra maestra post moderna. Es hermosa pero no solo, también es profunda, y es metafórica en varios niveles.
La premisa es sencilla casi en extremo, como un trozo de carbón, un diamante en bruto. Un hombre comienza a tener pesadillas, sueños oscuros, siente que algo terrible se acerca, escondido en la oscuridad, arrastrandose en las sombras viscosas, lento pero amenazador.
Curtis es un hombre normal, funcional y feliz. Su vida transcurre entre el trabajo y su familia. Nada mas que decir, de repente empieza a ver el cielo convertirse en una amenaza. Se cubre de nubes oscuras y sombrías que no anuncian nada bueno. Pero nadie parece estar viendo lo mismo que él ve. El resto del mundo transcurre en una normalidad apabuyante, casi irreal.
Las pesadillas son una obvia señal que el subconciente envía cuando nos quiere decir, y no siempre es en el mejor de los tonos. Las pesadillas son un caldo de cultivo para la creación y correctamente utilizadas son un gran recurso cinematográfico. Y ésta película es el caso.
A veces delante del espejo siento algo en la boca, meto mi dedo para investigar que es y uno de mis dientes se desprende de la encía, miro mi reflejo fijamente, hay algo inquietante en la imagen. Miro el diente y SE con certeza que estoy soñando. Cuando logro despertarme suspiro, relajada.
Asi de acertadas y reales son las pesadillas de Curtis, el protagonista; inician siempre como una escena normal, con elementos que son como pequeñas pistas de que algo no encaja del todo, aún así es difícil saber si estamos viendo una sueño o es "la vida real". Como una matrioshka onírica, una ficción dentro de otra ficción. Yo respiraba aliviada, cuando Curtis finalmente se despertaba de una pesadilla que se tornaba siempre mas y inquietante y mas real.
La ansiedad es una sensación aterradora, es un estado de ánimo que se apodera de la vida de aquel que la sufre. El sentimiento de que algo terrible esta a la vuelta de la esquina listo para tomarte por sorpresa, sin estar preparado cubre la vida como una lona pesada, aplastante. Vuelve todo oscuro, sospechoso y hasta las rutinas mas banales parecen esconder monstruos inimaginables para aquellos que no sufren de ansiedad.
La ansiedad es una duda, que asalta continuamente. ¿Será que me estoy volviendo loca? Es una pregunta del diálogo interno cotidiano. Uno mira a los demás como detrás de un vidrio, como encerrado en una caja de cristal polarizado que en cualquier momento se puede destrozar y dejar entrar todos los terrores de la vida, la muerte, la enfermedad, la descomposición, la locura...
Eso es lo que le sucede a Curtis, su vida normal está amenazada por algo que teme, y que él mismo aparentemente está creando, porque el resto del mundo es incapaz de verlo. Pero es tan fuerte, está tan presente que se vuelve real, Curtis se empapa en su angustia, la puede tocar, lo muerde, lo apalea, lo araña, lo desgarra. Los terrores nocturnos se vuelven entonces lo de menos, la vida se vuelve amenzadora, salir de casa, ir al trabajo, cualquier actividad esconde algo detrás, en cualquier momento el cielo puede pasar de ser azul y claro a oscurecerse y la tragedia puede suceder en cualquier minuto.
Ante los ojos azorados de la gente que lo rodea, Curtis empieza a buscar salidas, algo que lo proteja de ésta sensacion de inminente peligro que se apodera de él, y ante la que pierde el control cada vez de manera mas preocupante. Está atrapado en un lugar oscuro, que se estrecha cada vez mas y su mismo pánico le impide ver la salida. Busca ayuda, miente, trata de disimular. Despues de pelear sin resultados decide buscar ayuda...profesional. ¿Por donde comenzar? ¿Por decir que es un hombre normal? ¿Feliz? ¿Que tiene una linda familia? Una esposa que lo adora? Un buen trabajo? y sobre todo, describir a que le teme. Como describir lo que le aterra tanto, si es intangible, si NO existe mas que en su cabeza.
Curtis hace lo que cualquier humano haría, el instinto de supervivencia lo lleva a protegerse, a buscar refugio, a cualquier precio. CUALQUIERA. Incluído tener que confesar sus temores irracionales a su mujer. Incluído romper reglas del trabajo y ser despedido. Incluído ser tachado de loco por su comunidad.
Si no esta volviendose loco, al menos lo parece, su peor miedo se ha vuelto realidad. Y las miradas de sus vecinos lo acusan de haber perdido la razón. Ya no hay mas que perder, no queda mas que ocultarse de la tormenta, encerrar a sus tesoros (hija y esposa) para salvarlos. Paradójico... porque resulta que se encierra con ellas. Y ya a estas alturas del partido la única amenaza que nosotros percibimos es el mismísimo Curtis. Una vez pasada la tormenta Curtis debe salir de nuevo al mundo y enfrentar la realidad...
Salpicada con momentos de genialidad como cuando Curtis visita a su madre en un hogar asistido, donde nos enteramos a traves de un diálogo magistral que está internada desde los 35 años cuando perdió la razón y se convirtó en un peligro para su familia y prójimos; Take Shelter se convierte lentamente en un diamante, perfectamente tallado en cada una de sus caras. Es una obra integral, completa que ata cada uno de los cabos hasta convertirla es un bastión irreprochable de la ficción.
Michael Shannon es la personificación de la locura (no sólo en este film si no en muchos otros para muestra "My son, my son what have ye done" o "Broadwalk Empire"), su rostro es verdaderamente críptico, casi inexpresivo, es un actor con mucha presencia lo cual resalta cuan pequeño se puede volver el hombre (genéricamente hablando) ante el temor. Shannon realiza un trabajo actoral impecable dandole vida al atormentado Curtis (valga la redundancia).
El final de la película es abierto, lo cual es regularmente es un recurso bastante barato, pero en este caso el final llega en una forma metafórica y poética que invita a la reflexión de las muchas aristas que la historia ofrece. Puede ser un thriller acerca del poder de la naturaleza, puede ser un film psicológico, puede ser hasta una historia sobrenatural. Todo depende del cristal con que se mire y de la experiencia personal. A mi me hizo pensar en cuantas veces no somos nostros mismos nuestra propia amenaza...


